Itinerario por Japón: 19 días

De siempre nos había llamado la atención Japón, su cultura, sus paisajes, su comida…y habíamos tenido la intención de visitar Japón durante años hasta que por fin compramos los billetes de avión y ¡allá que fuimos! en verano de 2017 a pasar 19 días por este país tan maravilloso. 

Fuimos en Agosto ya que somos los dos profesores y en Inglaterra las vacaciones de verano empiezan a finales de Julio, por lo que era la única opción para nosotros. Sin embargo es una época bastante calurosa por lo que quizás no es la mejor época del año para visitar el país del sol naciente.

Aquí te dejamos con la ruta que hicimos nosotros –  Japón en 19 días

Día 1: Viaje de Madrid a Tokio (parada en Moscú de 13 horas)

Días 2, 3, 4 y 5: Que hacer y ver en Tokio (incluyendo un day out en Kamakura)

Día 6: Ainokura y Shirakawago – el Japón más rural

Día 7: Alpine route – Los Alpes Japoneses 

Días 8, 9, 10 y 11: Que visitar en Kioto – la antigua capital

Día 12 y 13: la histórica Hiroshima y la bonita isla de Miyajima 

Días 14, 15 y 16: La remota isla de Yakushima – naturaleza en estado puro

Día 17: Kobe – la carne más famosa del mundo

Día 18: Hakone – relajación en aguas termales

Día 19: Viaje de vuelta: Tokio – Madrid  

 

Día 1

Madrid – Tokio (parada en Moscú de 13 horas)

Por fin llegó el gran día y partimos desde Madrid a Tokio con una parada de 13 horas en Moscú, ya que viajábamos con Aeroflot. EL primer trayecto del vuelo duró 4 horas y 45 minutos. Aquí explicamos lo que hicimos en Moscú durante estas trece horas y cómo conseguir el visado para visitar Rusia. 

El segundo trayecto del vuelo fue más largo y duró 9 horas y 35 minutos. Llegamos a Tokio por la mañana por lo que fuimos al hotel a dejar las mochilas y aunque estábamos un poco cansados, nos fuimos a empezar a explorar la ciudad de Tokio un ratito. Y para cenar… ¡sushi! la primera cena de muchas y por un precio muy económico.

Días 2, 3, 4 y 5

Qué hacer y ver  en Tokio

Los cuatro siguientes días los pasamos visitando la impresionante ciudad de Tokio, la ciudad otra de las ciudades que nunca duerme, la ciudad que con 9 millones de habitantes está tan bien organizada que no parece que haya tanta gente viviendo.

Día 2 y primer día en Tokio

Después de haber descansado bastante bien en “futones”, nuestra primera experiencia durmiendo de la forma típica japonesa, nos pusimos en marcha…eso sí, con una gorra y con bastante agua en la mochila ya que hacía muchísimo calor y humedad desde primera hora de la mañana.

Viole en la entrada del templo Meiji Jingu bajo la lluvia

Este día quedamos con un amigo japonés que conocimos en Cambridge y su familia y nos llevaron a ver el tempo Meiji Jingu en el barrio famoso de Shinjuku. Después paseamos por las calles llenas de tiendas de Shinjuku y fuimos a comer a un restaurante llamado “Yakiniku” que merece mucho la pena y que es famoso por su carne ¡todo estaba delicioso!. Nuestro amigo reservó una mesa

Yokohama por la noche

en este restaurante tres meses antes ya que el restaurante tiene muy pocas mesas y está muy solicitado. En cuanto al precio, pagamos sobre 20 euros por persona, es un menú preparado que no eliges tú y te ponen muchísimos platos diferentes. Lo recomendamos 100%. Por la tarde/noche fuimos a Yokohama, muy cerca de Tokio, donde nuestros amigos viven. Llegamos ya de noche y dimos una paseo por el puerto y nos quedamos alucinados con todos los rascacielos que hay iluminados. Fue un día perfecto y, ¡era solo el primer día! Sabíamos que cada día iba a ser así de alucinante…desde el primer momento esta ciudad nos enamoró.

Día 3

Nos levantamos llenos de energía y preparados para seguir explorando la maravillosa capital japonesa. ¡Qué ganas teníamos! Empezamos el día visitando el famoso templo de Senso-Ji que es el templo budista más antiguo de Tokio. Pasamos allí sobre una hora y media visitando todos sus rincones y al salir fuimos disfrutando de un paseo por la calle comercial Nakamise, con tiendecitas de souvenirs

Mucha gente paseando por uno de los mercados de Tokyo

tradicionales y de comida. Esta calle está al mismo salir del templo Senso-Ji. Esa mañana dimos un paseo por el parque de Ueno y el barrio de Akihabara, conocido por ser el barrio comercial de los aparatos electrónicos. Cuando anocheció, nos acercamos al edificio del gobierno metropolitano de Tokio. Aquí puedes subir al observatorio de 202 metros de altura GRATIS y tienes unas vistas ESPECTACULARES. Fue un final perfecto para otro gran día por Tokyo.

Día 4

¡tercer día en la capital japonesa! Mientras estábamos planeando el viaje a Japón, nos hacía ilusión ir a algún entrenamiento de sumo, pero no tuvimos suerte de poder asistir a uno ya que no había ninguna escuela abierto para el público en estas fechas. Sin embargo, en Tokio, pudimos acercarnos a una escuela de sumo y desde fuera y a través de unos cristales pudimos ver durante un ratito como entrenaban. Al ser verano tampoco había torneos, por lo que cuando volvamos a Japón otra vez, vamos a intentar ir a uno para poder disfrutar de este espectacular y tradicional deporte en directo. Este día madrugamos bastante para aprovechar el día al máximo. Después del entrenamiento de sumo, nos dirigimos hacía el famoso mercado de pescado de Tsukiyi, la mayor lonja de pescados y mariscos del mundo. La verdad es que cuando llegamos ya estaba todo casi vendido y ya estaban recogiendo, por lo que si vas, tienes que ir bastante temprano…Tened en cuenta que el mercado se traslada a una nueva zona de Tokio llamada Toyosu. Está previsto que el cambio ocurra en Septiembre/Octubre 2018 pero aún no está confirmada la fecha exacta. Alrededor del mercado hay muchísimos puestos y un mini mercado con comida muy fresca. Nosotros nos compramos sushi y fruta y desayunamos por allí. Al terminar el delicioso desayuno fuimos a los jardines “Hamarikyu” que están a unos 10 minutos andando del mercado de Tsukiyi. 

Disfrutando en los jardines de Hamarikyu

Estos jardines son súper bonitos y bastante grandes. Pasamos más de dos horas caminando y disfrutando de las vistas de los alrededores y de lo relajante que era pasear. Un contraste impresionante entre la modernidad y la naturaleza. No había mucha gente, no había ruido, había gente haciendo yoga, tumbada en el césped, tomándose un té en las casas típicas del té. En definitiva, un lugar que no hay que perderse si vas a Tokio. La entrada a los jardines nos costó 300 yenes, que son aproximadamente 2.30 euros. Seguidamente, nos dimos un paseo por el famoso barrio de Ginza y de ahí fuimos a visitar la zona de Odaiba. Es una zona con una isla artificial que está en la bahía de Tokio y que es una parada obligatoria en tu visita a la capital nipona. Para llegar allí, cogimos la línea de Yurikamome que es una línea de trenes sin conductores…ten en cuenta que esta línea no está incluida en el JR pass. Al llegar a Odaiba lo primero que vimos fue el impresionante “Rainbow Bridge” y caminamos por la playa de Odaiba contemplando los rascacielos y el Rainbow Bridge.

Violeta y nuestro amigo Xenel en la zona de Odaiba

Aquí también puedes encontrar una réplica de la Estatua de la Libertad y el centro comercial Divercity donde hay muchísimos restaurantes y tiendas para pasar unas horas. Allí comimos un delicioso ramen.

Por la tarde cogimos el metro para llegar al barrio de Shibuya donde está la estatua del perro Hachiko y el famoso cruce de Shibuya. ¡Es increíble la cantidad de gente que lo cruza a la vez! Si quieres contemplarlo desde una perspectiva más alta hay un Starbucks enorme donde puedes ir para verlo mientras tomas un café o un té. Otro día más y cada vez más enamorados de este país, de esta cultura, de la comida, de su limpieza y organización. 

Día 5

en nuestro último día por la zona de Tokio decidimos pasar un día en Kamakura,  una ciudad al sur de la capital nipona. Cogimos un tren que tardó sobre una hora hasta la estación de Kita-Kamakura y desde allí hicimos una ruta llena de templos y paisajes super bonitos. Nuestra primera parada fue el templo Jochi-Ji y desde allí seguimos hasta Sasukeinari Shrine. Siguiendo la ruta llegamos al templo de Kotoku-In, donde se encuentra El Gran Buda de Kamakura, que es el segundo Buda de bronce más alto de Japón. La entrada al templo nos costó 200 yen (aprox. 1,60 euros) y lo vimos en unos 45 minutos. Al salir de este templo, continuamos nuestra caminata hacía el templo Hase-Dera para finalizarla en la playa de Kamakura. La playa estaba limpia y no había mucha gente y allí nos relajamos un poco, nos bañamos y comimos en uno de los muchos restaurantes que hay a lo largo de la playa. 

En el camino antes de llegar a Kotoku-in, encontramos una cafetería “Itsuki Garden” que está rodeada de naturaleza y con unas vistas impresionantes, no te puedes perder este rincón escondido. 

Después de comer algo en la playa, caminamos sobre 20 minutos hasta llegar a la estación de tren de Kamakura donde cogimos un tren de vuelta a Tokio. ¡Fue un día increíble y lo recomendamos al 100%!

 

Día 6

Ainokura y Shirakawago – el Japón más rural

Vistas increíbles desde Ainokura

Para llegar a esta zona de Japón, cogimos dos trenes y un autobús desde Tokio y después de un par de horas llegamos a la pequeña aldea de Ainokura.

Pasamos una noche en una famosa casa construida al estilo “gassho-zukuri” típico de la región. Estas casas se reconocen por sus techos altos de pajas con la forma de manos unidas en oración. 

¡Qué experiencia más bonita que tuvimos la esa noche! Como he comentado antes, nos quedamos en una casa de estilo gassho-zukuri por lo que dormimos al estilo japonés en un futón. Nos sirvieron una cena típica con muchos pequeños platos que nos recordaban a nuestras tapas. Cenamos en el suelo y alrededor de la lumbre que estaba en un agujero en el salón, donde nos cocinaron un pescado súper rico. Para desayunar, nos pusimos nuestros kimonos y así salimos al salón para desayunar el desayuno típico japonés con arroz, fruta, sopa de miso, salmón a la plancha, tortilla japonesa “Tamagoyaki”y té. ¡Todo estaba riquísimo! Al terminar el desayuno, recogimos las mochilas y nos dirigimos a dar un paseo por el pueblo y a subir a un mirador que tenía unas vistas impresionantes. 

Después nos dirigimos a Shirakawago que es un pueblo muy parecido pero algo más grande, por lo que cogimos un autobús que tardó muy poco (sobre 25 minutos) y después nos relajamos en un sento (baños termales públicos) a unos 15 minutos andando de Shirakawago. Esa noche dormimos en Toyama porque al día siguiente hacíamos la famosa Ruta Alpina por los Alpes Japoneses.

 

Día 7

Alpine route – Los Alpes Japoneses (y dormir en Toyama)

Este día madrugamos bastante ya que para hacer la ruta Alpina completa necesitas por lo menos 6 horas. Por lo tanto desayunamos bien, cogimos las mochilas y nos dirigimos a la estación de trenes para coger un tren hacía Tateyama. Allí dejamos las mochilas, las cuales mandaron al final de la ruta, y empezamos la espectacular Ruta Alpina. Esta ruta por los Alpes Japoneses tiene vistas impresionantes y cada parada es distinta a la anterior. Te la recomendamos 100%, sobre todo si tienes la suerte de tener buen tiempo como nosotros.

Alberto disfrutando del precioso paisaje de los Alpes Japoneses

Día 8, 9, 10 y 11

Que visitar en Kioto – la antigua capital

¡Kioto, la antigua capital! Nos gustó muchísimo pero la verdad es que los lugares más turísticos estaban llenos, bastante llenos y era un poco agobiante…aun así es una parada obligatoria en tu viaje a Japón. Te recomendamos madrugar bastante o ir a última hora de la tarde para visitar los destinos principales.

Disfrutando de los templos de Kyoto con nuestro amigo Xenel

Hay mucho que ver en Kioto y en sus alrededores, estos lugares son los que nosotros visitamos en estos 4 días en Kioto:

Este de Kioto:

  • Perderse por las callejuelas de Higashiyama.
  • Ver el templo Kiyomizudera.
  • Pasear por el templo budista de Sanjūsangendō con sus 100 estatuas del Kannon de los mil brazos.
  • •Pasear por el barrio de Gion. Si vas por la tarde o noche, tendrás más oportunidades de ver a Maikos o Geishas. Otros barrios de geishas donde podéis callejear son el Pontocho y Miyagawacho.
  • Ver el santuario Yasaka, el templo Chion-In y el parque Maruyama. Los tres están juntos.
  • Visitar el templo Ginkaku-ji o Pabellón de Plata.
  • Un paseo por la cuesta Keage.

Oeste de Kioto

  • Disfrutar de la zona de Arashiyama, ver el templo zen Tenryouji, pasear por el famoso bosque de bambú de Arashiyama y visitar el conocido templo de Kinkaku-Ji o el Pabellón de Oro. Para este día cogimos unas bicicletas y fue una muy buena idea porque todo está bastante cerca en Kioto y es fácil moverte en bicicleta, además no hay muchas cuestas, excepto en la zona del bosque de bambú donde sudamos de lo lindo en las cuestas de la zona…

Centro de Kioto:

  • Visitar el Palacio Imperial y el castillo de Nijo.

Sur de Kioto:

  • Caminar por los largos caminos de Torii rojos en el santuario de Fushimi Inari Taisha.
  • Coger el tren y pasar el día en la ciudad tradicional de Nara que está muy cerca de Kioto donde verás a los ciervos en el parque de Nara y también puedes los templos Kofukuyi, Horyuji y Todaiji.

 

Días 12 y 13

La histórica Hiroshima y la bonita isla de Miyajima

El gran Tori de Miyajima es precioso a cualquier hora

¡Qué días más buenos pasamos explorando Kioto! Pero era la hora de seguir conociendo lugares nuevos. Esa mañana cogimos un tren usando el JR pass hacía Hiroshima. Al llegar a Hiroshima dejamos las mochilas en la consigna en la estación de trenes y nos fuimos a explorar la histórica ciudad de Hiroshima. 

Visitamos el museo de la Paz de Hiroshima donde se nos pusieron los pelos de punta al conocer más sobre lo que pasó el día cuando cayó la bomba atómica en Hiroshima. También paseamos por el parque conmemorativo de la Paz y vimos la cúpula de la Bomba Atómica o Genbaku Domu. Sólo pasamos medio día en Hiroshima porque por la tarde teníamos que ir a Miyajima, donde teníamos alojamiento para esa noche. Miyajima está muy cerca de Hiroshima, simplemente hay que coger el tren desde la estación de Hiroshima hasta Miyajima- Guchi y allí embarcar en un ferry, que tarda 10 minutos hasta la isla. Para llegar al ferry solo tienes que salir de la estación de Miyajima- Guchi, y caminar sobre unos 200 metros en línea recta para llegar al muelle. La isla de Miyajima es pequeña y la forma más común de moverte por allí es caminando o ir en bicicleta.

Esa misma tarde llegamos a tiempo de ver el atardecer contemplando el Gran Torii Flotante y dimos un paseo por la zona cerca del muelle que está llena de restaurantes y tiendas. Eso sí, a partir de las 9 de la noche prácticamente todo estaba cerrado, incluyendo muchos restaurantes.

A la mañana siguiente y después de dormir en un típico ryokan con unas vistas alucinantes, alquilamos unas bicicletas en el mismo ryokan y fuimos a explorar un poco la isla. Visitamos el santuario Itsukushima y vimos el Gran Torii Flotante de día, callejeamos por la calle principal y comercial de la isla, fuimos a la espectacular Pagoda de cinco pisos de Gojunoto y nos dirigimos hacía la bonita y larga playa de Tsutsumigaura, a unos 10 minutos en coche o veinte minutos en bici. 

Nosotros no pudimos subir al Monte Misen ya que no teníamos tiempo suficiente pero mucha gente que conocimos nos comentó que merece mucho la pena subir porque las vistas desde arriba son impresionantes. La verdad es que nos quedamos con ganas de explorar la isla con más calma pero teníamos que continuar con nuestro viaje. Siguiente destino: la remota isla de Yakushima.

 

Días 14, 15 y 16

La remota isla de Yakushima – naturaleza en estado puro

¡Qué isla tan maravillosa! Nos habían contado muchas cosas sobre Yakushima, su naturaleza, sus playas, sus cascadas, paisajes, que fue el primer lugar en Japón en ser declarado Patrimonio de la Humanidad de la naturaleza…pero nos dejó incluso más sorprendidos al verla con nuestros propios ojos. ¡Todo lo que vimos era una maravilla!

Para llegar a la isla hay que ir a Kagoshima donde nosotros cogimos un ferry hasta Yakushima que tardó sobre unas dos horas y media. Estuvimos tres días y alquilamos un coche, ya que es la mejor forma para moverse por la isla. 

Disfrutando de un bañito en una de las cataratas de Yakushima

Os escribo aquí lo que vimos nosotros durante estos increíbles días en la isla:

  • Cascadas: Oko No Taki, Senpiro No Taki, Torooki No Taki. Éstas son las que visitamos nosotros pero hay muchas más.
  • El parque natural de Shiratani Unsuiko donde podrás pasar un día de excursión haciendo trekking y ver cedros Yakusugi.
  • Yakusugi Land.
  • Seibu Forest Fath, es una parte de la carretera circular que es bastante estrecha en la zona noroeste de la isla. Es una pasada pasar por aquí con el coche ya que los árboles forman túneles, los ciervos y monos están a sus anchas por la carretera y las vistas son impresionantes.
  • Playas: Nagata Inaka-hama. Esta es la playa más conocida donde se pueden observar a las tortugas poniendo los huevos desde mayo a julio ¡Nosotros tuvimos la suerte de poder ver a las tortugas naciendo y dando sus primeros pasitos hacia el mar! Otras playas que merece la pena Isso Beach y Harutahama beach.

Yakushima era nuestra parada más lejana en nuestro viaje a Japón por lo que después de pasar tres días increíbles en la isla ya tocaba comenzar nuestra vuelta hacía Tokio. Y nuestra primera parada de vuelta fue Kobe, famosa por la carne de Kobe.

 

Día 17

Kobe – la carne más famosa del mundo

Kobe nos venía bien para hacer noche, y ya que estábamos allí queríamos probar la famosa carne de Kobe. No vimos mucho de la ciudad ya que llegamos por la tarde noche y a la mañana siguiente teníamos que continuar con nuestra vuelta hacía Tokio, aunque pudimos disfrutar del maravilloso “skyline” de Kobe de noche, totalmente recomendable. 

 

Esa noche buscamos un restaurante para probar la famosa y exquisita carne y la verdad es que la gente que la ha probado tenía razón, ¡la carne está buenísima! se derretía en la boca y su precio allí no era excesivamente caro. Por otro lado, quería decir que en Japón probamos mucha carne y toda la que probamos estaba riquísima y súper tierna, por lo que aunque nos sorprendió la de Kobe, ya había probado carne buenísima en Tokio unos días antes.

Día 18

Hakone – relajación en aguas termales

Qué pena nos iba dando cada vez que nos acercábamos más a Tokio, ya que significaba que nuestro viaje por este país tan impresionante estaba llegando a su fin. La última parada antes de Tokio fue Hakone. En todo el viaje había visitado muchos “Sento” (baños públicos termales) y algún que otro “Onsen” (aguas termales naturales), pero queríamos visitar Hakone ya que esta zona es famosa por todos los Onsen que hay.

Como ya nos pasó en Kobe llegamos ya a media tarde, por lo que no pasamos mucho tiempo en la zona. Aun así nos dio tiempo a hacer bastantes cosas. Nos quedamos en otro típico Ryokan y menuda experiencia tan buena tuvimos. ¡Teníamos Onsen, cena típica y desayuno típico japonés! Todo lo que queríamos en esta última noche antes de volver a casa. Totalmente recomendable. Tras una noche y una mañana inolvidable pusimos rumbo a Tokio para coger nuestro vuelo de vuelta a Madrid.

 

Día 19

Viaje de vuelta: Tokio – Madrid

Qué podemos decir…como te puedes imaginar nos daba mucha pena dejar este país que tanto nos había impresionado, que tanto nos había enseñado y que tanto habíamos disfrutado. Sólo nos quedaba un consuelo que repetíamos continuamente durante nuestras últimas horas en el país: ¡Volveremos Japón! ¡GRACIAS por este gran viaje!.

¡Gracias Japón!

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